Jazz en Buenos Aires: por qué descubrir el jazz porteño y dónde disfrutarlo

Fusión, latin, alternativo, free style y los standards de siempre suenan fuerte en Buenos Aires. El jazz vive en la ciudad y esto se debe a una tradición que se remonta a principios del siglo 20, pero que no deja de innovar.

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Jazz en Buenos Aires: por qué descubrir el jazz porteño y dónde disfrutarlo

13 nov, 2015

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Fusión, latin, alternativo, free style y los standards de siempre suenan fuerte en Buenos Aires. El jazz vive en la ciudad y esto se debe a una tradición que se remonta a principios del siglo 20, pero que no deja de innovar.

¿Por qué jazz en Buenos Aires? Porque es una de las urbes más interesantes del continente para disfrutar del género, y también porque la Argentina tiene a los mejores músicos de la región, junto a Chile y Brasil. Pero quedarnos solo con esa gran declaración sería perdernos de una historia rica en curiosidades y sorpresas.

Para empezar, hay que decir que si hablamos de cultura, Buenos Aires es una de las ciudades más cosmopolitas de Latinoamérica. Y el jazz es un perfecto ejemplo de esa apertura a las nuevas expresiones, que a su vez se van nutriendo de la idiosincrasia local.

YA EN LOS AÑOS 20, CUANDO EL JAZZ ERA INCIPIENTE EN ESTADOS UNIDOS, EN ARGENTINA SE CONFORMABAN LAS PRIMERAS BIG BANDS.

Para la década siguiente, el swing era un furor mundial, y localmente ya se bailaba en la Confitería La Ideal (Suipacha 384, Centro) y en otras discotecas porteñas con el mismo fervor que en París o Nueva York. Por esta temprana adhesión, Buenos Aires pudo desarrollar una tradición jazzística prácticamente paralela a la de Estados Unidos.





Tanto es así que grandes músicos argentinos triunfaron en el mundo de la mano del jazz. El compositor Lalo Schifrin alcanzó la fama en Hollywood gracias a la melodía de Misión: Imposible, gracias a que el trompetista Dizzy Gillespie lo invitó a tocar con él en Nueva York, en un primer momento. Lo mismo puede decirse del guitarrista chaqueño Oscar Alemán, que primero rechazó la oferta del gran Duke Ellington, pero luego sucumbió a los encantos de la cantante Joséphine Baker y con ella giró por toda Europa. En un mundo mucho menos conectado y globalizado como el de hoy, es increíble imaginar que los grandes maestros estadounidenses hayan estado tan cerca de los músicos argentinos -y eso solo puede explicarse por su talento arrollador-.

Jazz Buenos Aires
NOTORIOUS


El tango también tiene algo que decir en todo esto. Por ejemplo, el inigualable Astor Piazolla siempre se rodeó de músicos de jazz, y esto tiene que ver con que el género, si bien es universal, es también abierto y permeable a las influencias. Por eso, escuchar jazz en Buenos Aires puede implicar también encontrar ciertos rastros de música rioplatense, de ritmos latinos, y hasta de tango.

Como si esto fuera poco, en los últimos 30 años Buenos Aires ha experimentado un enorme crecimiento de escuelas e institutos de jazz, permitiendo que la formación se volviera cada vez más profesional y popular. El resultado: una ciudad embebida tanto en los standards clásicos como en las corrientes más vanguardistas y contemporáneas, donde el “vale todo” permite la renovación constante de la oferta musical.





El público acompaña. Así lo demuestra el éxito del Festival Internacional de Jazz de Buenos Aires, que se lleva a cabo cada noviembre con una propuesta extremadamente variada y que cuenta con la participación de músicos locales y extranjeros. Y durante el resto del año, los amantes del género (y también los curiosos primerizos) cuentan con un buen número de espacios en los que sumergirse para disfrutar de este hechizante mundo donde la improvisación marca el ritmo.


¿DÓNDE DISFRUTAR DEL JAZZ PORTEÑO?

Elegante y sofisticado, el club Notorious (Av. Callao 966, Centro) forma parte del ránking de los 150 mejores clubs de jazz que publica anualmente la revista estadounidense DownBeat. Acá tocan los músicos más reconocidos y establecidos del ámbito, y por eso es ideal si lo que buscás es disfrutar de los standards. Otro legendario porteño es Thelonious Club (Salguero 1884, Palermo), que se inspira en los locales trasnochados neoyorkinos de los 60 y también es un elegido DownBeat. Pero si querés escuchar jazz joven y experimental, ningún lugar como Virasoro (Guatemala 4328, Palermo), un bar emplazado en una espectacular casa estilo Art Decó, obra del famoso arquitecto Alejandro Virasoro.





Y así como el jazz está en permanente innovación, los lugares para disfrutarlo también. Entre las aperturas más recientes, hay que destacar Bebop Club (Moreno 364, Centro), uno de los favoritos del público y también de los músicos. Es fácil descubrir el por qué: cuando bajás las escaleras, atravesás la puerta y entrás a ese sótano con su barra antigua de madera e infinitos espejos, decorado en tonos rojos y fotos blanco y negro, sentís que viajaste a los años 50. En el barrio de Palermo, suena fuerte Boris Club por (Gorriti 5568, Palermo), un ex galpón convertido en un espectacular local con aires europeos. Boris es el único con su propia big band estable, compuesta por 15 músicos -entre ellos, grandes como Richard Nant, Juan Cruz de Urquiza, Mariano Sívori y Cirilo Fernández-. Este último es el líder de otra habitué de Boris: Fernández 4, quizás la agrupación de jazz alternativo más interesante de la actualidad, que incluye en su formación ¡al nieto de Astor, el baterista Pipi Piazzolla! ¿Qué duda queda? El jazz es hace tiempo parte indisoluble de la identidad porteña.

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